El Covid-19 como nuevo generador de imaginarios sociales y su impacto político en el departamento del Atlántico, Colombia
Resumen
Ante la llegada del virus de la Covid-19 a Colombia, que posteriormente ha provocado una pandemia por sus alcances a nivel global, es importante analizar el fenómeno sanitario desde la perspectiva de los habitantes del Atlántico con el actuar que se ha tenido desde el sector político del departamento para mitigar la problemática. Por otra parte, es necesario tener en cuenta que los imaginarios colectivos dentro del departamento del Atlántico desde marzo de 2020 respecto al sector político, mantienen distintos puntos de vista debido a las decisiones que se han tomado desde la llegada del virus de la Covi-19 a Colombia, por lo que se hace prudente involucrar los resultados de una investigación previa en los cuales se involucran datos que fueron recaudados desde la opinión ciudadana. Así mismo se tendrá en cuenta el artículo de la revista encuentros de Serrano y Espinoza donde se tendrá en cuenta el conocimiento de la gente sobre la Covid-19 en relación con los medios dado que en el artículo se destacan los sistemas de comunicación entre los individuos para entender y comprender la complejidad de los fenómenos a nivel social.
Palabras clave: Covid-19, Colombia, imaginarios colectivos, fenómeno sanitario, virus, fenómenos a nivel social, revista Encuentros.
Introducción
La llegada del Covid-19 a Colombia generó uno de los problemas de salud pública más grandes en toda la historia del país. Desde el 6 de marzo de 2020, día en el que el Ministerio de Salud confirmó el primer caso positivo, hasta hoy (13 de septiembre de 2020) se han contagiado 716.319 personas y han fallecido 22.924 individuos. A estas cifras se suma la gran tasa de desempleo en el país, en parte, causada por el cierre de empresas que durante los meses de confinamiento no pudieron seguir operando. Según el último informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en julio de 2020, el desempleo se ubicó en 20,2 %, es decir, 9,5 % más que en julio de 2019. Lo que indica que 4.156.000 colombianos perdieron su empleo.
Por otro lado, el impacto en lo económico fue realmente aterrador. El Ministerio de Hacienda aseguró que la pandemia le costó al país 330 billones de pesos y la economía se contrajo un 15,7 %. Ante esa situación, la única salida del Gobierno sería una reforma tributaria.
Sin embargo, el enfoque, desde lo político, deja pensar qué tan efectivas terminaron siendo las medidas adoptadas por el presidente de la República, los alcaldes municipales y distritales y los gobernadores de todo el país, y si realmente hubo un trabajo en conjunto entre el gobierno central y los gobiernos locales para salir juntos de la crisis.
Las medidas de contención y prevención asumidas por los gobernantes han traído críticas y halagos por parte de la ciudadanía, lo que ha generado división en la opinión pública, creando a su vez nuevos imaginarios sociales.
A raíz de lo anterior se comienzan a dar divergencias en el contexto político, entre muchos alcaldes y gobernadores, en contra de algunas políticas dictadas desde el gobierno central. Un ejemplo claro de este contexto quedó evidenciado en las diferencias sostenidas por la alcaldesa Mayor de Bogotá, Claudia López, y el presidente Iván Duque.
Objetivo general
Determinar los relatos, producto de las percepciones de la ciudadanía sobre los manejos políticos que el gobierno nacional y local han dado en la crisis de la pandemia de Covid-19.
Objetivos específicos
1. Establecer los conocimientos de la ciudadanía sobre las medidas tomadas por el gobierno nacional y local para mitigar el efecto de la pandemia en Colombia.
2. Identificar las actitudes de la ciudadanía sobre las medidas adoptadas por el gobierno local, departamental y nacional para mitigar el impacto causado por el Covid-19.
3. Describir el nivel de cumplimiento de esas medidas por parte de la ciudadanía.
Metodología
Para está investigación decidimos regir nuestra metodología en el paradigma constructivista, ya que lo que buscamos es interactuar con los nuevos símbolos e imaginarios sociales, creados a partir de la pandemia por el Covid-19, esto con un enfoque cuantitativo ya que nos guiamos de las estadísticas que buscaban conocer las actitudes y pensamientos de las personas encuestadas, para luego categorizarlas y extraer resultados y conclusiones.
Antecedentes de estudio sobre el tema
A la muestra de un botón está cuando algunos alcaldes establecieron toque de queda al inicio de la pandemia en el país.
Sin embargo, quedaron suspendidos cuando el gobierno adoptó, el 18 de marzo, un decreto que establecía que las disposiciones de orden público de las autoridades regionales y locales debían estar previamente coordinadas con las instrucciones del presidente de la República. Asimismo, el gobierno central dispuso que las instrucciones, actos y órdenes del presidente en materia de orden público se aplicarán de manera inmediata y preferente sobre las de gobernadores y alcaldes. Estas medidas reflejan el pulso entre un presidente en horas bajas y unos mandatarios locales, en especial en Bogotá y Medellín, que ejercen liderazgos exitosos y populares (Rodríguez, 2020, P. 1).
Por otro lado, Ramírez y Salazar (2020). aseguran que “la sorpresa y falta de preparación del Estado han sido determinantes durante las pandemias, apareciendo la necesidad de apoyarse en organismos privados” (p. 9), lo que representaría una verdadera improvisación por parte de las autoridades nacionales para afrontar la pandemia en el país.
Análisis de los resultados
A través de la recolección inicial de datos logramos determinar que, los mismos, obedecen en más de un 50% de su percepción a las opiniones de un público que gira en torno a los 18 y hasta los 24 años. Es interesante recalcar esto debido a que este ejercicio nos da una visión ilustrada de cómo han sido los imaginarios generados en torno a la pandemia desde una perspectiva generacional, enfrascada, principalmente, en un punto de partida desde los nativos digitales.
Preferimos mirar la decisión desde nativos y migrantes digitales debido a las consecuencias de la pandemia, la que nos ha llevado a emigrar a narrativas desde las tecnologías de la información y las comunicaciones, puesto que, por medio de la misma división, logramos comprender muchos fenómenos sociales.
A raíz de eso, llegamos a este punto. Encontramos una demarcada tendencia a la mayoría entre el punto más frecuente en relación con los ítems de menor frecuencia. Esto nos abre espacio para la comprensión de un debate clave: Y es cómo, a raíz de la pandemia, unos grupos se han visto más afectados que otros. En principio observamos que el grupo de edad correspondiente a los nativos digitales abarcó la gran mayoría de votos, lo que significa un mayor dominio de plataformas media, a través de las cuales pudieron obtener acceso a esta encuesta.
Caso similar sucede con los grupos culturales evaluados a continuación:
Solo un 20% de los encuestados corresponde a la afrocolombianidad
Solo un 11% hace parte de la población indígena
A raíz del ejercicio, podemos determinar que estos grupos poblacionales evaluados no necesariamente tienen la misma capacidad de acceso al mundo digital, lo cual deja al desnudo una desventaja de las poblaciones minoritarias en relación con los desarrollos de un mundo que, durante estos meses, se desarrolló por completo a través de las TIC.
En ese sentido, es posible determinar que estos grupos minoritarios, ante la no posibilidad de acceso a contenidos y servicios, pudieron ver afectada su calidad de vida al no poder disponer de las herramientas necesarias.
El dato revelado a continuación nos da a conocer una realidad interesante: Hubo más participación femenina que masculina en la votación. Con solo un voto que manifestó no sentirse seguro de su identidad de género, logramos determinar que la población femenina tuvo más capacidad de respuesta que la masculina, aunque la diferencia fue mínima.
Esto nos da a entender que, gracias a las narrativas digitales, las mujeres han logrado conseguir un acceso a su libre capacidad de expresión sin verse sesgadas o limitadas por filtros elaborados a raíz de las ideologías de género, que posicionan a uno por encima de otro.
Esto también nos permite determinar que el mundo actual ofrece formas a través de las cuales ambos géneros pueden confluir el uno con el otro de un modo que supere las diferencias para alcanzar la complementación de uno sobre otro.
A través de la escolaridad o nivel académico logramos establecer diferencias poblacionales que van acorde con los resultados generacionales determinados a partir del comienzo de este análisis.
La población nativa digital gira en torno a los niveles enmarcados en la resolución de la encuesta:
Un nivel muy bajo cumplió con la básica primaria
Otro nivel, ligeramente más amplio, superó la básica secundaria
Un espectro superior alcanzó el bachillerato
Casi el doble de los bachilleres accedió tanto a cursos técnicos o profesionales
Esto presume un nivel acorde en relación con los porcentajes de edad evaluados anteriormente. Se observa que niveles más elevados de estudios, tales como las maestrías o los doctorados, solo fueron alcanzados por un personal de edad mayor, lo cual también nos da a entender que, de acuerdo con la preparación intelectual, puede llegar a obtenerse mayor dominio de áreas desconocidas.
En lo que al estado civil corresponde, encontramos una más que evidente superioridad del individualismo en relación con los encuestados que mantienen relaciones sentimentales.
En la última variable medida relacionada con la demografía del grupo evaluado, encontramos respuestas interesantes que nos darán pie a la comprensión de los aspectos evaluados a continuación.
Mientras que solo una mínima muestra responde a un estato socioeconómico superior a 6, todos los encuestados se mantienen en niveles bajos y medianamente sostenibles en cuanto a la economía se refiere, y esto puede desempeñarse como una sustentación de peso a la hora de comprender los comportamientos desarrollados a raíz de la aparición y posterior propagación del Covid-19, lo cual comenzamos a evaluar a continuación.
En cuanto a las variables relacionadas con el conocimiento poblacional sobre las medias sanitarias y plataformas a disposición de la ciudadanía, encontramos que, la gran mayoría, determinada por un 73.6%, busca información relacionada con la pandemia del nuevo coronavirus en redes sociales y medios de comunicación.
Esto, mientras que un porcentaje mucho menor, del 15.1%, se informa haciendo uso de los canales oficiales que ha dispuesto el gobierno nacional en medio de la emergencia sanitaria.
Por último, minorías que no superan el 6% de la población encuestada, registraron que hacen uso de los canales de la OMS (5,7%), mientras que una minoría absoluta (%5), afirmó que prefiere ser informada por sus amigos y vecinos.
Sobre la información dada a conocer por los servicios médicos, tales como EPS e IPS, de acerdo con los datos obtenidos en la encuesta, pudimos determinar que, una mayoría del 34% afirmó que fue buena, mientras que un 24% aseguró que fue muy completa.
Por otro lado, el 18.9% afirmó que no recibió ninguna información por parte de los servicios de salud, mientras que el 17% mencionó que esta fue regular. Finalmente, porcentajes muy pequeños, menores al 5% afirmaron que, la información fue mala (3,5%) o muy mala (1.9%).
Sobre el uso del tapabocas y el nivel de conocimiento que las personas tienen a cerca de la importancia del mismo, determinamos que, la gran mayoría, representada en un 75%, aseguró que el uso de las mascarillas y el distanciamiento social, son necesarios porque evitan la propagación del virus.
Esto, mientras que 13.2% aseguró que se debe usar, solo por las recomendaciones médicas. Finalmente, un 11.3% dijo que acatan las normas de estas medidas porque son impuestas por el gobierno nacional.
En cuanto a la vulneración de los derechos ciudadanos, por las restricciones impuestas por las autoridades, encontramos que la inmensa mayoría de personas, es decir, el 79%, no sintió que las medidas lo vulneraran, ya que eran necesarias por la emergencia sanitaria.
Por otro lado, un 13.2% de los encuestados afirmó que fue irrelevante la medida, mientras que el 7.5% aseguró que sintió la vulneración de sus libertades.
Por otra parte, el grupo poblacional encuestado reconoce que cumplió con completa disciplina a las medidas establecidas por las autoridades tanto en el territorio nacional como por los gobiernos locales.
Sin embargo, un 23% reconoció no haberse desempeñado con completo orden durante la primera ola de contagios y sus comportamientos pudieron haberse visto reflejados en contagios de Covid-19.
Otro aspecto que llama la atención es la forma a través de la cual las personas cumplieron con las medidas sanitarias impuestas. Si bien se observa que en su gran mayoría las personas emplearon correctamente las medidas sanitarias establecidas, hubo un porcentaje de encuestados que cumplió a medias con las medidas.
Esto representa no solamente una demarcada exposición al virus, y aunque analizar los motivos podría llevarnos a deducciones que van desde la no creencia del virus hasta el descuido a la hora de salir a la calle, lo cierto es que la tendencia en las calles ha sido un no seguimiento al uso del tapabocas y el distanciamiento.
Ahora, en esta gráfica observamos cómo fueron incumplidas las normativas relacionadas con la bioseguridad en los hogares de las personas encuestadas.
Como ha sido la tendencia hasta este momento, hubo un respeto de marcadamente superior, de más del 81%, a las medidas sanitarias implantadas.
Sin embargo, un 15,1% asegura que personas cercanas no cumplieron con la normativa establecida, lo que muestra que los esfuerzos de uno no fueron capaces de modificar la conducta de pensamiento de las otras personas en su vivienda.
Otro porcentaje menor asegura que fueron sus personas cercanas y no ellos quienes acataron la normativa, lo que también deja en evidencia una falta de compromiso ante la pandemia.
Hay otro ítem que cobra vital importancia a la hora de la evaluación en el contexto social: El lavado de manos, desde el cual se consideró como uno de los principales y más sencillos aspectos de higiene y prevención.
Todos los encuestados aseguraron que cumplieron con esta medida básica, aunque un 26,4% aseguró no haberlo hecho con regularidad, lo cual pudo haber generado afectaciones e incluso, ser un detonante de contagio.
Una de las preguntas más interesantes en torno a la medición específica de la percepción de las preguntas relacionada directamente con las decisiones del gobierno, nos llevaron a entender que las personas comprendieron la medida de aislamiento preventivo y confinamiento más como una forma de control de la pandemia a una agresión de las libertades.
Sin embargo, hubo posiciones opositoras, las cuales, de acuerdo con su posición política e intereses económicos y afines, dejaron en claro con la realización de la encuesta que sí habían sentido el confinamiento como una violación a sus libertades.
En consecuencia, con lo anterior también las personas determinaron que estas medidas son necesarias, aunque fue mucho mayor el número que se mostró insatisfecho pese a lo anterior, pues consideraron que, aunque su respaldo fue parcial, había otras alternativas menos agresivas para la prevención del Covid-19.
Un ejemplo de ello podía ser una reactivación paulatinamente y de reducción de riesgos, tal como la que se practicó en algunos sectores de China meses después de la neutralización de la pandemia y que fue emulada por gobiernos locales en ciudades como Évora y Setúbal en Portugal, Adelaida, Brisbane, Perth y Darwin en Australia y también en Namur y Charleroi, en Bélgica.
De este modo se muestra un inconformismo con el gobierno nacional.
En cuanto a la postura de los encuestados con relación a los diferentes protocolos de bioseguridad que se implementaron en la terminal de transportes de Barranquilla, el 42 % estuvo de acuerdo con todas las medidas establecidas en dicho sitio. Junto con un 27 % de “totalmente de acuerdo”, se puede decir que casi el 60 % de quienes participaron de esta encuesta no les disgustó ningún procedimiento sanitario dentro de la terminal terrestre de la ciudad.
Ante la pregunta ¿Está de acuerdo con las multas y comparendos pedagógicos impuestos por el gobierno nacional para quienes incumplieron la etapa de cuarentena estricta? El 75 % aseguró estar de acuerdo. Esto refleja que para muchos ciudadanos los castigos pedagógicos ante una falta cometida son una buena medida inicial para que las personas acaten o se acostumbren a un cambio de norma. No obstante, hay un 15 % que se mostró desinteresado ante esa iniciativa.
Por otro lado, la mayoría de los encuestados (con un 38.5 %) consideró que las restricciones impuestas por el gobierno nacional durante la cuarentena no fueron en contra de sus libertades individuales considerando que todo era por el bien de las personas para que no se contagiaran del virus. Además, hubo un amplio 30 % que no le dio importante a si las restricciones limitan parte de sus libertades individuales.
Con un amplio 82.7 %, quienes respondieron la encuesta respaldaba enérgicamente las decisiones establecidas por el gobierno nacional y local para evitar un contagio masivo de Covid-19 en medio de la pandemia. Esto refleja que muy pocos fueron en contra o criticaron alguna restricción de las autoridades porque entendían la situación que estábamos viviendo.
Casi el 50 % de los encuestados consideró que las medidas fueron muy restrictivas. Si bien en la pregunta anterior apoyaban las decisiones adoptadas para evitar un contagio masivo, muchos manifestaron que fueron algo exageradas, por lo menos más de la mitad de quienes respaldaban esos protocolos de bioseguridad. Esto quiere decir que por mucho que se apoye una iniciativa es importante tener cierto control en la manera como se aplica.
El 61.5 % de las personas acató con mayor responsabilidad quedarse en casa. Al ver este resultado se puede deducir que era la mejor medida para evitar contagiarse. Otros, en un gran porcentaje, consideraron que quedarse el uso del tapabocas fue la medida que mejor implementaron durante todos estos meses de confinamiento.
A la hora de exigirle a otra persona que se distanciara de uno, muchos pedían que la distancia fuera de mínimo 2 metros. La mitad de quienes aceptaron responder esta encuesta manifestaron que ante la presencia de muchos individuos, ellos pedían distanciarse dos metros. Por otro lado, un considerable 28.8 % aseguró que sólo pedía una distancia de 1 metro con relación a quien tenía más cerca.
Llama la atención que casi el 60 % de los encuestados afirma no haber incumplido ninguna restricción en medio de la cuarentena. Ante la pregunta ¿Qué medida incumplió en medio de la cuarentena decretada por el gobierno nacional? Un compartido 17.3 % dijo que el toque de queda y el pico y cédula. Sólo un 5.8 % confesó haber violado la medida de la ley seca. Esto representa que la ciudadanía acató, en su gran mayoría, todos los decretos que se establecieron durante los meses de cuarentena.
El 73 % de los encuestados manifestó lavarse las manos entre una y seis veces al día. Esto como medida personal para evitar un posible contagio y también acatando las recomendaciones de los especialistas sobre aquellos pasos que debíamos seguir para prevenir un contagio. Sólo el 25 % aseguró lavarse las manos más de 7 veces al día.
Luego de preguntar ¿Qué medida establecida por el alcalde de la ciudad no le gustó? Un amplió 45 % dijo que la prohibición de hacer ejercicio al aire libre. Tras ver ese resultado, se puede concluir que muchos deseaban poder distraerse haciendo actividad física ante la imposibilidad de reunirse con sus seres queridos y compartir con las amistades. Otro gran 21.6 % manifestó no gustarle el toque de queda impuesto por el alcalde de la ciudad en su momento.
Después de ver los resultados dados por la gente de la población común en Barranquilla, es posible mencionar que en casi un cincuenta por ciento no se prestaba atención al máximo dirigente gubernamental de la nación, por lo que no solo queda en duda la popularidad del presidente Iván Duque ante una crisis sanitaria como la de la Covid-19, sino que además es necesario mencionar que sigue existiendo mucha desconfianza por parte de la gente hacia las instituciones del estado. Lo anterior es ratificado por el hecho de que, menos de un veinticinco por ciento lo visualizo más de dos veces por semana lo que decía el ejecutivo, aumentando de esa forma la ignorancia ante las políticas dictadas para tratar de frenar los contagios y además, exponiendo en demasía la suspicacia que sostienen los votantes en el actual gobierno a la ahora de escucharlo para poder solventar una problemática pública.
Ahora bien, pese a que la gente no prestaba mucho tiempo de su jornada para atender lo que se decretaba desde el ejecutivo en los medios de comunicación, según esta gráfica de asistencia a los supermercados, queda claro que se siguió de buena forma con la implementación de calendarios puesta por las grandes cadenas de provisiones y bancos para que los consumidores pudieran abastecerse de víveres o hacer diligencias financieras. Lo anterior pudo ser producto del miedo que causaban las aglomeraciones o bien de la información que los supermercados y tiendas hacían circular a sus clientes, en aras de no expandir más los contagios.
Desde los resultados anteriores se entiende entonces, los que arroja esta nueva gráfica, pues, aunque pudo ser un error dar pie a un día sin IVA por parte del gobierno nacional para que los ciudadanos hicieran sus compras, eso generó aglomeraciones dentro de almacenes y supermercados en una etapa de riesgo como lo fue la cuarentena, durante la crisis de la pandemia producida por la Covid-19. Sin embargo, la difícil situación económica que pudieron atravesar muchos habitantes en Barranquilla nos dice, según esta gráfica que, casi un 60 por ciento de la población se abstuvo de hacer compras, o bien pudieron hacerlas evitando aglomeraciones desde su sitio de resguardo, llegando a un ochenta y cinco por ciento en total. Eso sí, no deja de ser preocupante que un quince por ciento de la población, no siguió las recomendaciones y no evitó las aglomeraciones pese a las advertencias dadas en tantos sitios para prevenir los contagios producidos por la pandemia la Covid-19.
Cuando nos adentramos hablar de la situación económica que empezó a dificultar la vida de muchas personas e incluso de un sin número de familias que dependían de un ingreso o un sueldo dentro de la pandemia generada por la Covid-19, es necesario tener en cuenta que, en la región del caribe colombiano y más específicamente en el departamento del Atlántico y en Barranquilla, muchas personas laboran desde la informalidad, por lo que para ellos fue difícil subsistir en una etapa donde los ingresos se vieron limitados por la poca demanda de productos o servicios que no se tenía antes de la pandemia y que sin duda pudo afectar el modo de vida tanto de quienes contaban con un salario fijo ya que pudieron ser despedidos, debido a los recortes de personal al que se vieron obligadas las organizaciones o era más difícil llegar hasta esos ingresos para las personas que se desempeñan como independientes o informales por el distanciamiento social. Desde el análisis anterior, es sencillo deducir porque el setenta y cinco por ciento de los encuestados estaban de acuerdo con los apoyos económicos dados a la población para enfrentar los momentos de la crisis de la pandemia.
En cuanto al calendario establecido por lo alcaldía de Barranquilla para la salida a la calle por parte de la ciudadanía, es pertinente mencionar que más del cincuenta por ciento estuvo de acuerdo con las medidas adoptadas por las autoridades locales, sin embargo, casi un treinta por ciento de los encuestados no lograron acostumbrarse a la medidas dadas por los dirigentes políticos distritales, aun cuando la ciudad se situó como una de la tres ciudades con más contagios por Covid-19 en el país, por lo cual pudo hacer falta no solo pedagogía en cuanto a la crisis del virus si no también atención y/o ayuda a nivel emocional para poder sobrellevar de mejor manera la etapa del claustro.
Para poder analizar los resultados arrojados en esta encuesta hay que tener en cuenta que una gran mayoría de los encuestados no adquirieron productos dentro de los días sin IVA establecidos por el gobierno nacional, aun así, existieron opiniones ampliamente divididas entre los encuestados debido a que muchos lograron hacer compras desde su lugar de residencia, por lo que más del cincuenta por ciento no fue pusilánime ante la llegada de jornadas donde estaban exentos de pagar el impuesto.
Las dos últimas dos gráficas nos permiten un contexto amplio sobre lo que arrojan los resultados respecto a lo que piensan los encuestados sobre las multas para quienes infringían las normas de bioseguridad establecidas por las autoridades, puesto que en más de un sesenta por ciento las personas aprobaron las sanciones que se imponían a quienes no respetaban las reglas de juego propuestas para los tiempos de pandemia, pese a eso los resultados son contradictorios en cuanto a la aprobación de los días sin IVA por parte de los encuestados, teniendo en cuenta que eso pudo generar aglomeraciones en almacenes y supermercados, propagando más el virus del Covid-19. Aun así la gente es consecuente con que se impusieran castigos en su gran mayoría para quienes no respetaran las medidas de bioseguridad.
A nivel del virus por otra parte, los síntomas de contagio no eran lo bastante intensos en la población encuestada, por lo que se puede deducir que se intentaron respetar por completo los protocolos de bioseguridad y que pese a que faltó prestar atención a lo que se comunicaba no sólo desde el gobierno nacional para proteger la vida del virus de la Covid-19 y que se debieron tomar medidas desde la autocrítica, sabiendo que el virus no era algo sencillo de superar, se dio rigurosa atención y cuidado para no contagiarse ante la mínima sensación de síntomas.
Discusión
Además, para Arrubla (2020) los decretos expedidos por el presidente de la República y que no tuvieron el control político por parte del Congreso, ni de la Corte Constitucional, fueron medidas drásticas… ya que compromete seriamente las libertades de la población y nos colocaron en una real y clara antinomia acerca de su validez y necesidad material.
Algunas medidas son sensatas, otras hacen alarde de autoritarismo. Los gobernantes locales descubrieron la forma de hacerse notar, de levantar su imagen o de impulsarse políticamente, recortando las libertades ciudadanas. (Arrubla, 2020)
Patrón, A. E. (2020) Tras la llegada del Covid-19, el imaginario social cambió completamente. En todas partes se habla, se lee y se siente el virus, lo cual ha generado una modificación en la dimensión social habitual que el mundo venía teniendo y ésta sigue su marcha hacia una dimensión diferente, un mundo que trata de iniciar una nueva normalidad. Debido a este fenómeno, es que se hizo necesario indagar sobre los nuevos imaginarios de los seres humanos y el impacto que causa en el ámbito como el socio-político.
Conclusión
Lo anterior encaja perfectamente con el nivel de cuidado que se tuvo dentro de los hogares y los sitios de trabajo ante la nueva realidad para mitigar el virus desde los protocolos de bioseguridad. No es de sorprender entonces que, se sintiera posibles síntomas de contagio en tan bajo nivel, pues desde sitios de residencia y lugares de ocupación se fue explícito y estricto para poder empezar a convivir desde una nueva realidad, lo cual debe mantenerse hasta que sea posible tener una vacuna que ayude a frenar nuevos contagios.
A modo de conclusión, logramos determinar que las personas han optado como preferencia el uso de las redes sociales y medios de comunicación antes que los canales del Gobierno Nacional o de la OMS para informarse sobre el Covid-19.
A su vez, logramos establecer que hubo una aceptación bastante amplia a las medidas de prevención adoptadas por el Gobierno Nacional. También observamos que la tendencia demarcada en nuestra encuesta es que, tanto en los encuestados como en sus personas cercanas, hubo un respeto demarcado a las medidas de bioseguridad.
Por otra parte, Las personas se han mostrado en total acuerdo con la imposición de multas y comparendo pedagógicos impuestos por el Gobierno a quienes incumplen las medidas de bioseguridad.
Por último, es claro asegurar que no salir a la calle, uso del tapabocas y mantenimiento del distanciamiento físico son las medidas empleadas por mayor frecuencia entre el grupo poblacional encuestado. Las personas siguen estas medidas, en su gran mayoría, porque consideran que son las medidas que son las medidas que evitan la propagación del virus.
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